Defensa Nacional

Análisis estratégico sobre seguridad nacional, defensa hemisférica y políticas de estado.

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2020

El capitán Orlando Mazo Gamboa héroe de Las Delicias

       El 30 de agosto de 1996, 415 terroristas del Bloque Sur de las Farc atacaron por sorpresa y arrasaron la base militar de Las Delicias, ubicada a orillas del Río Caquetá. Después de 17 horas de fieros combates, 28 militares perdieron la vida, 60 fueron secuestrados y 15 quedaron heridos de gravedad.        El improvisado cuartel era un sencillo conjunto de kioscos, construido al estilo maloca indígena, y habitado sin los criterios tácticos y técnicos inherentes a una fortificación militar.        José Martínez el centinela del puesto No. 6 escuchó varios ruidos cada vez más nítidos. No eran suposiciones. Sin duda cerca de él había varias personas, que pretendían acercarse hasta su posición.  En voz baja, preocupado alertó al soldado de refuerzo nocturno:         —¡Lanza!, ¡lanza!, ¡lanza!… Oigo murmullos por aquí cerca. Oiga bachiller, oiga bachiller, oiga esos ruidos. Varias personas se acercan—        Ante el aterrador volumen de fuego, siete de los once centinelas, enfrentaron el ataque, sin que sus sorprendidos compañeros aferrados al terreno y aturdidos por las estruendosas explosiones de los cilindros, las bombas y las granadas, pudieran llegar rápido a ocupar las posiciones principales. En fracción de segundos la base de Las Delicias enclavada en pleno corazón de la selva putumayense, reeditaba el infierno del Vietnam.        Con la celeridad de un rayo y gracias a la agilidad que le daba su atlética fisonomía, el capitán Mazo corrió hacia su dormitorio, apagó la luz y en un santiamén se colocó el uniforme camuflado se calzó las botas, tomó la pistola y se arrastró hacia la caseta de comunicaciones.        Incansable, el capitán Mazo se multiplicaba por doquier para animar a sus hombres y para exigir disciplina, ya que cada vez que algún soldado hablaba, era blanco de inclementes descargas de fuego enemigo.         A partir de la media noche, la situación se complicó más para la Compañía “C”, pues se desgajó un fenomenal aguacero, propio de la selva tropical. Como las zanjas de arrastre no tenían desaguaderos y estaban en mal estado de mantenimiento o no tenían empalizada en el piso, las posiciones defensivas eran cada vez más intransitables.

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2020

Crónica N° 2 Don egocéntrico y don propositivo hablan de la educación política de la reserva moral del país

Conversación ocurrida en una videoconferencia virtual. Don propositivo y don egocéntrico debatieron algunos asuntos, mientras don Comprometido quien escuchaba paciente decidió opinar … Tema para reflexionar y para actuar         Don propositivo: Escuche bien señor, la perspectiva política de las reservas de la fuerza pública y en general la de los compatriotas, exige mucha educación para que no cometamos errores del pasado. Debemos adherirnos al esfuerzo integrador mediante educación permanente en asuntos sociales y políticos, que promueve la fundación integrada por algunos veteranos, para fortalecer nuestra cultura organizacional, en los campos ideológico, identidad gremial y claridad conceptual.          Don egocéntrico: No viejo, no me venga con libritos, ni charlitas, ni teorías. Necesitamos un líder que nos represente y que le cante las cuarenta a los ladrones de cuello blanco. Busquemos a ese man y ese nos saca adelante

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2020

24 años después de la masacre en la base militar de las Delicias Farc y demás Bacrim siguen asesinando colombianos

 Análisis del conflicto armado colombiano      A partir de las 7 de la noche del 30 de agosto y durante 17 horas continuas, la selva amazónica en el departamento de Putumayo, trajo al escenario de violencia y el narcoterrorismo comunista contra Colombia, una siniestra copia de los sangrientos ataques en las arroceras y áreas rurales vietnamitas.       Esa noche 415 terroristas encabezados por Joaquín Gómez, Fabián Ramírez y el mocho César, atacaron a 100 soldados que ocupaban la Base militar de Las Delicias y se disponían a iniciar operaciones de control de área y destrucción de la infraestructura narcotraficante del bloque sur de las Farc.      Al cabo del desigual y sangriento ataque, perecieron 28 soldados de la más humilde condición y estrato social. Un alto porcentaje de ellos rematados con tiro de gracia, como fue el caso del capitán Orlando Mazo, comandante de la unidad atacada. Otros 60 militares que sobrevivieron a la arremetida terrorista, fueron secuestrados y 12 militares heridos a quienes les robaron todo el material de dotación, fueron abandonados a suerte, por los delincuentes que partieron hacia la selva con el “botín de guerra”, para presionar al débil y desprestigiado gobierno Samper a que les concediera estatus político, a cambio de la liberación de los soldados en poder de las Farc.

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2020

Violencia en Nariño: La solución no es solo militar. Y autoridades civiles ¿qué?

Análisis del conflicto armado en Colombia       Los tres hechos ocurridos violentos en el último fin de semana en el departamento de Nariño, incluida la masacre de ocho estudiantes universitarios en el municipio de Samaniego, y el asesinato con sevicia de dos integrantes de las Farc en presencia de otros desertores perpetrado por bandas de narcotraficantes, causaron revuelo en la opinión pública y volvieron a poner sobre el tapete los trillados argumentos de los mandatarios locales y regionales, que por su parte no ejercen la suficiente autoridad, ni se esfuerzan por buscar soluciones puntuales a sus problemas, tales como:      “Necesitamos más fuerza pública, más justicia y más inversión social, porque estamos abandonados del gobierno central, bla, bla, bla…”       Claro que es cierto que hacen falta esos tres aspectos y por eso es que ocurren hechos similares y peores en Nariño, en Catatumbo, en el Bajo Cauca, en el Chocó, el Putumayo, Arauca, Meta y otros departamentos “olvidados de la mano de Dios y de la del gobierno central”. No de ahora sino desde nuestro nacimiento como república.       Curiosamente esos mandatarios locales piden mayor presencia del Ejército para combatir a todas las manifestaciones de violencia que hay en sus territorios, producto entre otras razones de la eterna y rampante corrupción, que ha caracterizado a toda la geografía electoral colombiana. De esa podredumbre no se salva ninguna región en este país.  

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2020

Pacto Farc-Santos, masacres, narcotráfico y grupos criminales

     Análisis del conflicto armado en Colombia       Igual a lo sucedido durante las últimas siete décadas  de violencia política en Colombia, las recientes masacres ocurridas en diferentes lugares del territorio nacional, todas asociadas con el narcotráfico, se han repetido las versiones reiterativas en los medios por parte de los comunistas desarmados sindicando y cuestionando al gobierno de turno y a las Fuerzas Militares; los sabelotodo estrategas de escritorio que todo lo ven fácil de solucionar; los congresistas de las regiones afectadas haciendo politiquería con los hechos; y mucho más, pero la población colombiana sigue desinformada.      Los hechos indican que tal como se advirtió desde cuando el gobierno de Juan Manuel Santos decidió arrodillarse ante narcotraficantes y terroristas, la violencia rural se incrementaría, pues muy habilidosas las Farc impusieron en Cuba la condición que para firmar el pacto que en todo los favorece en todo:       Mediante ese pacto, se evitó la erradicación de los cultivos ilícitos, al tiempo que mediante componendas de asociaciones, programas agropecuarios, organización comunitaria y “zonas de concentración transitoria” que se convirtieron en permanentes, las Farc se ubicaron con brazo político en el congreso y cuadrillas armadas en el monte, controlando el negocio del narcotráfico en asocio con los carteles mexicanos y la financiación de las “protestas sociales” contra el gobierno.

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2020

Farc nunca desmovilizaron sus milicias bolivarianas: resultados a la vista

Los recientes hechos de violencia en el país, materializados en masacres de ciudadanos inermes incluido un mayor del Ejército en retiro que practicaba ciclismo en Jamundí Valle, y ataques violentos contra soldados y policías en áreas campesinas en diversos lugares del país, corroboran por su naturaleza, que un paso esencial para derrotar el narcoterrorismo comunista contra Colombia, es la desarticulación de las milicias bolivarianas de las Farc y populares del Eln.       Si bien es cierto que Mao Tse Tung afirmó durante la guerra popular prolongada en China, que los campesinos son a las guerrillas como el agua al pez, también es cierto que en Colombia, las milicias bolivarianas y populares son para las guerrillas comunistas como el agua a los peces.       Desafortunadamente la dirigencia política colombiana e inclusive las autoridades judiciales, jamás han dado la importancia al combate de este de este problema, y por el contrario han utilizado el mismo lenguaje de los comunistas armados y desarmados, asegurando que esas milicias integradas por personas incrustadas dentro de la población, son “civiles ajenos al conflicto”.       Por su parte las Farc y el Eln, utilizan a esas milicias, para efectuar actividades de inteligencia y subversión contra las instituciones gubernamentales, asistencia logística a las cuadrillas, espionaje a las comunicaciones y actividades de sabotaje contra las instalaciones públicas o privadas.

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2020

Colombia sigue en guerra contra el narcoterrorismo comunista

Análisis del conflicto armado en Colombia       El cuento chino de la paz de Santos con las Farc y la venta al imaginario colectivo de los colombianos,  de que llevar a los cabecillas terroristas al congreso de la república era la “paz más perfecta posible” como descaradamente  dijeron el general Mora y Humberto De La Calle, es un cáncer que comenzó a hacer metástasis.       El asesinato a sangre fría del mayor Vergara en una carretera muy transitada por ciclistas en las goteras al sur de Cali, trajo a la memoria de los colombianos los nefastos recuerdos cuando el hampa fariana de Jojoy, Romaña, Lozada y los demás bandidos secuestraban o asesinaban inermes ciudadanos en las carreteras del país.       Solo falta que los camaradas de Timo, Alape, tornillo y la concubina de Tirofijo, ahora encabezados por Santrich y Márquez en el monte, vuelvan a asaltar poblados y a exigir a los alcaldes que les entreguen el manejo del presupuesto municipal, aunque parece, que eso ya está sucediendo. Por lo pronto siguen empoderados del control del narcotráfico. Pero como en la popular canción bailable, “aquí no hay problema, aquí no hay pelea, mi gente de Cali disfruta y rumeba”… Viva la fiesta y güepajeeee.        Sin que haya datos exactos de secuestros, extorsiones y matanzas cometidas por las Farc que nunca se han desmovilizado o por el Eln que es parte de la misma caterva criminal, las cifras de afectaciones militares son dicientes. A grandes rasgos en mas de un año y medio, las Farc y el Eln han sacado de combate las tropas equivalentes a una unidad táctica.        Desde enero de 2019 hasta el 31 de agosto de 2020, el Ejército colombiano ha tenido 204 enfrentamientos directos con los grupos narcoterroristas y en ellos ha habido bajas militares cuantificadas en 95 muertos y 360 heridos en combates contra las Farc y el Eln.         De ellos, 15 soldados fueron asesinados por francotiradores, mientras sus unidades erradicaban manualmente los cultivos de coca; agricultura ilícita que es defendida a capa y espada con argumentos siniestros, por parte de los comunistas armados y desarmados.        Otros 18 militares han sido asesinados en medio del “plan pistola”, realizado por sicarios comunistas que de manera sorpresiva, atacan a una pequeña unidad mal conducida o indisciplinada que se aleja temporalmente de las necesarias medidas de seguridad. Siempre con la intención de robar el armamento a las víctimas.

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2020

56 años después de la Operación Marquetalia, persiste agresión comunista

      Análisis del conflicto armado en Colombia       En mayo de 1964, osando de estratega de escritorio, el entonces presidente de la república dirigente conservador Guillermo León Valencia, se apropió del éxito militar de las tropas del Ejercito Nacional que con apoyo de un componente de la Fuerza Aérea Colombiana, desalojaron de la fortaleza armada irregular de Marquetalia en el área rural de Planadas Tolima, a cerca de 250 terroristas encabezados por Tirofijo, que durante mas de 10 años consecutivos habían desarrollado la línea ideológica, política, organizativa y subversiva del Partido Comunista Colombiano por medio de sus cuadrillas armadas, en lo que algunos senadores denominaron las repúblicas independientes.         Igual que Riochiquito y el Guayabero, extensas regiones controladas por la férula terrorista de los “camaradas del partido”, los campesinos de Marquetalia eran víctimas de imposiciones políticas y armadas, con marcada presión para que se convirtieran en militantes y activistas de las diferentes estructuras clandestinas y abiertas, dirigidas por el Comité Central del Partido Comunista y las regionales comunistas de los departamentos del Tolima y del Huila.      Tras la sincronizada incursión aeroterrestre comandada por el entonces coronel Hernando Currea Cubides, las unidades orgánicas de la Sexta Brigada y algunas tropas en agregación, vencieron la tenaz resistencia de los terroristas que ocupaban ventajosas posiciones de combate en el terreno de difícil acceso, y hallaron un tesoro informativo en múltiples documentos, que por desgracia no fueron aprovechados con acierto por el gobierno de turno, que de manera similar a sus antecesores y sucesores, vio esta etapa de la guerra comunista contra Colombia, como una oportunidad para hacer politiquería en lugar de trazar políticas de Estado para solucionar este problema.

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2020

Secuestro de la cabo Nubia Correa y negociaciones con el Eln

      Sin duda, el secuestro de la cabo Nubia Correa en Arauca, simultáneo con la liberación de otras dos personas, gracias a la “mediación humanitaria de la iglesia” es un hito digno de analizar, en plena efervescencia, de la poco oculta intención del gobierno Duque, por iniciar conversaciones con el grupo narcoterrorista, que desde su interés,  por razones obvias, pretende utilizar este suceso, como fórmula de presión para imponer condiciones… Como lo han hecho en anteriores ocasiones.       Un examen detallado de lo que podría estar tejiéndose tras bambalinas, deja al descubierto intenciones particulares de diversos actores, todas excluyentes contra Colombia, pero incluyentes para los deseos personales de cada quien.      No se puede descartar que Iván Duque también sueñe con el Nobel de paz, pues el poder ensoberbece y nubla la visión. Tampoco se puede ocultar, el vehemente deseo de figuración que caracteriza al comisionado Ceballos, ansioso de estar todo el tiempo expuesto ante los medios. Mucho menos, se pueden abrigar dudas que los comerciantes de pasajes aéreos, estén haciendo lobby, para quedarse con el millonario contrato de tiquetes ida y vuelta Bogotá-La Habana.       Y desde luego, tan poco se puede olvidar, que los “analistas del conflicto” están a la caza de “contraticos” de más de cinco mil milloncitos, para coadyuvar en la mentira de los terroristas, como hicieron en la farsa de Santos con las Farc. Ya tienen experiencia y saben como Q”aclimatar el cuento de la paz”       De contera, no se pueden olvidar los intereses políticos de los curitas de la “teología de la liberación”, que militan en el Eln, pero a la vez son “elenos sin fusil”: ni de los “sindicalistas” y “líderes sociales”, que hacen parte de los “urbanos”, las “comunidades eclesiales de base, las bases revolucionarias de masas, los grupos de estudio y trabajo, las milicias populares, los “palmeros” de los frentes de guerra y demás estructuras clandestinas de apoyo clandestino a las cuadrillas armadas.

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2020

Ernesto Samper Pizano: ¿Cada ladrón juzga por su condición?

    La accidentada historia política de Colombia, está salpicada por una fauna de ejemplares que jamás han debido ocupar altos cargos, en particular presidentes de la república. Uno de los casos mas recientes, es el de Ernesto Samper Pizano, quien libra una mortal lucha “cabeza a cabeza con foto finish incluido” con Cesar Gaviria y Juan Manuel Santos, para determinar, cual de ellos tres, es mas indigno por inmerecidamente, haberse sentado en el solio de Bolívar.       Descriteriado, cínico, falto de cualquier asomo de vergüenza, luego de que todas las pruebas demostraron sus oscuros nexos financieros con delincuentes para obtener la victoria en el debate electoral de 1994, Ernesto Samper Pizano pasó a la historia colombiana, como el más inepto, el más cuestionado y el más cínico de los presidentes del país.       Y producto de esa realidad derivada de un “transparente” proceso judicial llamado el 8000, sustanciado por su amiguis Heyne Mogollón, en 1998 Ernesto Samper salió de la presidencia, desprestigiado y señalado como una verdadera vergüenza para el país, al punto que el gobierno de Estados Unidos, le suspendió la visa de ingreso a ese país, pues el Departamento de Estado conceptuó que el pintoresco personaje de marras, tenía nexos con el cartel de Cali.

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2020

¿Está la seguridad nacional de Colombia en manos de los estratos 1, 2 y 3?

   Ante la tormenta mediática desatada en contra del Ejército Nacional por la conducta torva de algunos de sus integrantes, implicados en aberrantes casos de violencia sexual, contra una menor de edad de una etnia indígena, salen a la luz muchas realidades, que muy pocos o casi nadie se atreven a poner en blanco y negro sobre el tapete del análisis:       He aquí algunas reflexiones al respecto: En Colombia el problema de los abusos sexuales es mucho más grande y más grave de lo que se conoce o es noticia. El caso de Yuliana Samboní así lo demostró. En todos los estratos sociales, sin excepción hay depredadores sexuales, que en todos los casos, en su niñez fueron víctimas de abusadores y cuando llegan a la adultez, repiten el mismo ciclo contra menores indefensos. Ocultar esa verdad, es pacatería, morronguería, y guarda marrullera de apariencias.

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2019

Un año después del ataque terrorista contra la escuela de cadetes de Policía

  Al cumplirse un año después del ataque terrorista contra Escuela de Policía en Bogotá, perpetrado por el Eln con un carro bomba, quedan sobre la mesa más preguntas que respuestas y la sensación,  que el terrorismo comunista matizado con vandalismo y "protesta social" se eternizará en Colombia, porque por desgracia somos un país, acostumbrado a convivir con actores violentos que desde el inicio de la vida republicana, con distintos argumentos u orientaciones ideológicas, han pretendido conseguir el poder político para sus fines particulares, por medio de la guerra o los prolongados conflictos armados.       En contubernio con la dictadura cubana, los cabecillas del Eln llevan varios años viviendo a cuerpo de realezas tercermundistas en Cuba. Ojalá que gracias al pacto Farc Santos, la estadía de estos delincuentes con tantos privilegios en la isla caribeña, no esté siendo pagada con los impuestos de los colombianos.... Que bueno sería aclarar este punto, puesto que sorpresas da la vida.