¿Cometió Trump un error estratégico en la conducción de la guerra de Irán?
La presidencia de Donald Trump está profundamente comprometida y acorralada porque la mal calculada de su parte, guerra relámpago contra Irán se prolonga indefinidamente y ha desbordado por completo sus cálculos e expectativas iniciales. Este sui generis escenario en el que Estados Unidos puede seguir depredando inmisericordemente a un régimen totalitario y suicida, contrapone en evidencia que el ejercicio del poder global y la pretendida omnipotencia unilateral chocan inevitablemente contra barreras estructurales, económicas, diplomáticas y militares imposibles de superar mediante la mera imposición de la voluntad política, derivada de la mala fe y calculada manipulación china. Infortunadamente algo que era necesario pero que se demoró varios años en realizarse, comenzó como una demostración de fuerza sin precedentes, pero pronto se transformó progresivamente en un pantano geopolítico del cual la administración estadounidense actual lucha con desespero por encontrar una salida airosa. Al inicio de 2026 ya era impostergable conflicto armado de Israel y Estados Unidos contra Irán, el cual inició formalmente a finales de febrero, con el declarado propósito de desmantelar el programa nuclear de los ayatolás y provocar un colapso gubernamental similar al anhelado "modelo venezolano".