Irán derribó avión F-15E cerca de Ormuz. La guerra escala a un laberinto de desafíos geopolíticos
Por Luis Alberto Villamarín Pulido Al derribar un cazabombardero F-15E Strike Eagle cerca de Ormuz, la calculada defensa de fuerza orientada iraní, podría estar marcando un momento crítico de inflexión en el conflicto iniciado el pasado 28 de febrero. Esta guerra comenzó con una serie de intercambios tácticos, que han ido virando en una guerra de desgaste tecnológica y mediática con consecuencias globales en los mercados de gas y petróleo, con extensión al comercio, las relaciones internacionales, los intereses geopolíticos de China y Rusia, la estabilidad de la OTAN, así como la credibilidad pública del presidente Donald Trump. Es un incidente de grave ocurrencia, que pone a prueba la mística de la invencibilidad aérea estadounidense, y revela las profundas grietas en la estrategia diplomática y militar de la Casa Blanca en el Golfo Pérsico. Al punto que el desenlace de este fracaso operacional, podría convertirse en detonante que influya en las venideras elecciones de medio periodo, y planes de política exterior de Trump en Cuba, Colombia, Europa y Lejano Oriente. Por eso afirmamos que podría ser un punto de inflexión, pero claro, habrá que dar tiempo al tiempo.