Por qué todos los funcionarios del gobierno de De la Espriella deben ponerse la camiseta contra el narcoterrorismo
Radiografía de un desafío histórico El Estado colombiano actualmente gobernado por el presidente Abelardo De La Espriella y quienes él escogió como equipo de trabajo, enfrenta una coyuntura determinante en la que la sola contención militar o el relevo presidencial de la complicidad petrista, resultan insuficientes para superar décadas de violencia sistemática, promovida por el narcoterrorismo comunista contra Colombia. La llegada al poder de un liderazgo mediático enfocado en la seguridad y el orden marca un punto de partida necesario, pero el éxito de esta gestión no recae exclusivamente en la figura presidencial ni en el ingente esfuerzo de la fuerza militar y policial. Exige compromiso total, coordinado y patriótico de todos los funcionarios del gobierno de De la Espriella, quienes deben comprender que el narcoterrorismo y sus estructuras asociadas operan como un entramado multidimensional que penetra la política, la economía, la justicia y la cultura, y, que pretende un trasbordo cultural para imponer el comunismo, objetivo para el que recurren a todas las actividades criminales posibles, denominadas por los marxistas retrógrados como la combinación de todas las formas de lucha. Retos y soluciones frente al narcoterrorismo y la amenaza comunista