Por Luis Alberto Villamarín Pulido
Dos semanas de protestas civiles continuas en las principales ciudades de los cuatro puntos cardinales de Irán, respondidas con violencia desmedida por la teocracia chiita, no tendrán un final impositivo de los autocratas ayatolas como sucedió en 2009, 2019 y 2022.
Aunque en esencia, las protestas anteriores se ligan con esta por carencia de libertades civiles, democracia, respeto a los derechos humanos, libertad religiosa y orientación de la economía por parte del Estado, está vez la situación es peor para los retrógrados difusores de la fe "de la paz y la hermandad" cargada de odios religiosos.
La perdida de incidencia geopolítica en Siria, la derrota de Hamás y Hezbola, el estruendoso retroceso del programa nuclear tras la guerra con Israel, la inmersión directa de Estados Unidos en Irán, sumados a la rampante devaluación del rial iraní frente al.dolar, y el creciente bloqueo a los tanqueros fantasmas, están poniendo a la teocracia iraní contra las cuerdas y sin capacidad de reacción.
... seguir leyendo