El desafío del dragón chino, la inteligencia artificial como estrategia de supervivencia y dominio global
China no busca simplemente competir en el terreno tecnológico; ha convertido la inteligencia artificial en el pilar fundamental de su subsistencia geopolítica y de su aspiración por liderar el orden mundial. Mientras Pekín moviliza los recursos del Estado para integrar la automatización en cada rincón de su sociedad ante una población que envejece rápidamente, Estados Unidos enfoca sus esfuerzos en la carrera hacia la inteligencia general y la supremacía digital. Este artículo analiza a profundidad cómo la personalidad impositiva de Xi Jinping impulsa esta ambición, los contrastes financieros e industriales entre ambas superpotencias, las tensiones críticas por los chips y las tierras raras, y los pros y contras de una confrontación inevitable frente a la alternativa de la cooperación global. Asimismo, se examinan con rigor los impactos éticos, prácticos y laborales de la robótica y la IA, detallando de manera concreta su aplicación en sectores clave como la medicina, la literatura, el comercio y la manufactura. 1. La inteligencia artificial como estrategia de supervivencia y dominio chino Para la República Popular China, la incursión masiva en la inteligencia artificial no responde a un capricho momentáneo de modernización, sino a una estrategia de supervivencia nacional y a un plan deliberado para redefinir el poder global a partir de 2050. Desde el discurso fundacional pronunciado por Xi Jinping en junio de 2014 ante las Academias de Ciencias e Ingeniería, el liderazgo chino comprendió que la dependencia tecnológica equivalía a la vulnerabilidad estratégica.