Invasión rusa a Ucrania podría escalar a una guerra convencional multinacional con visos de confrontación nuclear.
Complejo escenario bélico en el que Rusia y Occidente corren el riesgo de caer en una mortal espiral de guerra convencional, que acercaría más los eventuales riesgos del uso parcial de armas nucleares. Durante la primera semana de la invasión rusa de Ucrania, el Kremlin planteó en forma reiterada la posibilidad de una respuesta nuclear de Moscú, en caso de que Estados Unidos o la OTAN intervengan en la guerra. Putin concluyó su discurso anunciando que “cualquiera que intente interferir con nosotros… debe saber que la respuesta de Rusia será inmediata y lo llevará a consecuencias como nunca antes ha experimentado en su historia”. Acto seguido, Vladimir Putin enfatizó acerca de las “ventajas de Rusia en varios de los últimos tipos de armas nucleares”, mientras ordenaba entrar en alerta máxima a las fuerzas nucleares estratégicas de su país. Días después, Sergey Lavrov, ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, señaló que una tercera guerra mundial sería una guerra nuclear, e instó a los líderes occidentales a considerar lo que implicaría una “guerra real” contra Rusia.