3 de noviembre, elecciones en Estados Unidos, fin de la estrategia del miedo
Geopolitica de Estados Unidos Por fin llegó el esperado día de las elecciones presidenciales en Estados Unidos, que definen o la continuidad de Donald Trump, o el regreso del partido Demócrata a la Casa Blanca. Tras una intensa campaña de ataques personales, descalificaciones y sindicaciones mutuas, con muy pocas o ninguna propuesta programática de la compleja agenda interna y externa de la gran potencia. Por fin llegó el esperado día del término de la guerra de nervios y la estrategia del miedo, que por parejo llevaron las dos campañas a la opinión pública, la idea de que si gana el adversario el mundo entero entrará en estado apocalíptico. Mientras los estrategas publicitarios de Joe Biden dicen que Trump es irresponsable con la salud y la atención médica en general, enemigo declarado de los hispanos, amigo de China, servil de los rusos, culpable de lo divino y lo humano, desde las toldas de Trump se sindica a Biden de ser comunista, de ser amigo del terrorismo, socio de un sujeto omnipresente, omnisciente y omnipotente de apellido Soros con capacidad de destruir el capitalismo de Estados Unidos y llevarlo al caos dela miseria, la pobreza y la criminalidad similar al actual estado de tragedia venezolana. En realidad, gane quien gane no ocurrirá ni lo uno ni lo otro. La estrategia de la guerra de nervios copiada del estilo arrasador de la moral adversaria sostenida en los manuales de guerra sicológica y guerra política de los nazis, los bolcheviques y los chinos de Mao, no deja de ser una impactante carga neurolingüística destinada a causar desazón, zozobra y a tomar decisiones por impulso, antes de que el entorno se desmorone. Preocupa si que en medio de tanta agresión mutua y de tanto multiplicador de falsos mensajes de lado y lado, que de contera cooptaron la atención mundial, no se haya visto en el debate, una propuesta seria alrededor de temas cruciales para la gobernanza dentro del país y la gobernabilidad del órgano ejecutivo. Fuera de las agresiones verbales y la circulación de rumores, elogios, autoelogios y descalificaciones, nunca se escuchó a los entrevistadores, y por extensión a ninguno de los dos candidatos, hablar de manera concreta acerca de temas sensibles tales como: la recuperación económica post pandemia, la forma de minimizar la inflación, la recuperación del empleo, el necesario replanteamiento al sistema de salud pública, la seguridad pública afectada por el incremento de bandas criminales, el consumo de estupefacientes, los embarazos juveniles, la migración ilegal, la situación de los dreamers, la mejoría de la educación pública, etc.