Desgobierno de Petro se hubiera caído solo, si existiera oposición seria y con proyectos de Estado
La improvisación, la corrupción, la descomposición interna, la incoherencia en sus posiciones políticas, la incompetencia e ineptitud de sus funcionarios, las rivalidades internas, la insostenibilidad de sus cenozoicos proyectos comunistas de desgobierno, y la cada día más baja popularidad del inquilino más incapaz que ha sentado en el solio de Bolívar, indican a todas luces, que si en Colombia existiera una oposición seria, organizada, estructurada con objetivos nacionales, políticas de Estado, planes de gobierno y directrices claras, ya el señor Gustavo Petro habría salido del cargo que nunca debió ocupar. Tal como están las cosas, con la sumatoria de escándalos derivados de la destitución de Roy Barreras, la investigación por los non sanctos pasos de su hijo Nicolás, el abuso por ignorancia y arribismo de la inepta vicepresidente, los continuos fracasos de sus trasnochadas ideas comunistas mediante reformas populistas y peligrosas, una serie de marchas similares a las que Petro y la izquierda impulsaron contra el limitado gobierno Duque, sacarían del poder al actual mandatario. Mejor dicho: él se iría solo, porque su único margen de maniobra, sería convocar a los vándalos y los resentidos a destruir las ciudades.