Con jueces y magistrados corruptos habrá narcoterrorismo comunista de las Farc para rato.
De ser cierto como toda indica que pudiera ser, tanto los jueces como los magistrados que pudieron haber procedido de esa manera, no se diferencian en nada de los vulgares extorsionistas o timadores que están dentro y fuera de las cárceles. En ese sentido estos hampones de cuello blanco y en algunos casos de toga, deberían ir a los patios de los penales a acompañar a sus similares, que !oh paradoja!, juzgan y encarcelan por violar la ley. En Qac también hay tiempo para el humor diría el extinto Jaime Garzón.