Los “niños de las Farc muertos en combate” son terroristas que matan, secuestran, roban y trafican cocaína

Publicado: 2021-03-15   Clicks: 130

     Análisis del conflicto armado en Colombia

      A juzgar por los hechos de la última semana en Colombia, parecería ser ilimitado, el calculado y sincronizado plan estratégico de las Farc de los comunistas desarmados, los cómplices de unos y otros, y la caterva de politiqueros corruptos, que todo el tiempo tiene las fauces abiertas, para causar dentelladas voraces sobre el presupuesto.

      Son impredecibles las consecuencias de los irresponsables actos de todos estos politiqueros corroídos por la corrupción y la ausencia de objetivos o propósitos nacionales. Mientras las Farc, el Eln y sus compinches comunistas desarmados, promueven la “erradicación manual” de los cultivos que son para ellos oro blanco y finanzas para avanzar hacia el totalitarismo comunista en Colombia, una sarta de personajes con oscuras características en la “claridad” de sus narrativas pacifistas, propugnan por impedir los legítimos bombardeos de las Fuerzas Militares contra las guaridas de los narcoterroristas.

      Sin lugar a dudas, una de las intenciones de los complotados para exigir que no se bombardeen las guaridas de narcotraficantes armados, es garantizar que su oscuro negocio siga viento en popa, y de paso hacer un gran favor a las dictaduras de Venezuela y Cuba, en el empeño de la “continentalidad de la lucha”.

      El baladí argumento, es que no se puede bombardear ninguna guarida de las Farc, el Eln o cualquier otro cartel de narcotraficantes armados, porque allí hay “niños”.

      ¿Acaso fue el Ejército quien los llevó allá? ¿Acaso ignora la caterva de “pacifistas” que esos “niños” están armados con fusiles, pistolas, lanzagranadas, ametralladoras, etc, y que cuando se trata de matar, secuestrar, robar, extorsionar, etc; son osados y dispuestos a cometer todo tipo de crímenes?

       Acaso olvidan los “camaradas del partido comunista ―principales responsables de que sus cuadros políticos armados recluten niños para su narcoguerra― que esos “niños” son criminales que al cabo de uno o dos años de militancia en las Farc, el Eln, o cualquiera de los demás carteles de narcos, tienen a cuestas nutridos prontuarios delictivos?

  Pacto Farc-Santos  Una de las tantas fallas derivadas del espurio pacto Farc-Santos, es que a pesar de que las mismas Farc, reconocen en todos sus escritos, ser el brazo armado del partido comunista, e inclusive Jacobo Arenas y Alfonso Cano así lo dejaron escrito en muchos documentos “programáticos”; los “camaradas del partido”, pasaron de agache en el "pacto de cuervos" en Cuba; y, quien lo creyera, en lugar de responder como autores intelectuales de todos los crímenes de sus súbditos del “movimiento armado”, pasaron a ser moralistas, pacifistas, amigos del desarrollo nacional, e implacables jueces de sus “enemigos de clase”.

      Sin lugar a discusiones bizantinas, es objetivo militar legítimo, un grupo armado irregular que pretende tomarse el poder político por medio de la combinación de las formas de lucha, y que para el efecto,  trafica cocaína, secuestra, roba, mata, extorsiona, destruye la infraestructura, ocasiona desplazamientos masivos de aterrorizados civiles inermes, se apropia de las tierras de los campesinos, organiza milicias de apoyo al grupo narcoterrorista, y que entre sus integrantes tiene entre el 35% al 40% de menores de edad, que delinquen al mismo ritmo de sus cabecillas.

      El tramposo argumento de los “defensores de los derechos humanos de los terroristas farianos y elenos”, de que el gobierno nacional debe verificar si hay “niños” entre los criminales, es una habilidosa estratagema, para maniatar a las Fuerzas Militares en su accionar legítimo; mientras que en otros escenarios de la misma guerra, los narco-milicianos que tampoco fueron incluidos en el pacto Farc Santos, impiden que los soldados capturen a los jefes de las bandas criminales, a los narcotraficantes de mediano nivel, a los cabecillas de las guerrillas encargados de “organizar militarmente la autodefensa popular y campesina”, etc.

      Lo peor es que muchos colombianos, mal informados y desinformados, han caído en la bobería colectiva, que por parejo conviene a los corruptos politiqueros de siempre, al “partido y al movimiento armado”, a Maduro y a la dictadura cubana, y, desde luego, al comunismo internacional que no cesa de enviar “camaradas solidarios”, a coadyuvar en la “justa lucha” de los terroristas colombianos.

      En síntesis, los menores de edad que caen en los bombardeos, son seres humanos que no deberían estar inmersos en todos los crímenes que son pan de cada día de las Farc. Pero, por desgracia para ellos y para Colombia, al estar delinquiendo en estructuras narcoterroristas, son parte de ellos, y tienen la misma responsabilidad penal de los cabecillas que los dirigen.

      No son niños inocentes, ni ingenuos, pues la prolongada guerra narco-comunista contra Colombia, ha demostrado una y mil veces, que en ocasiones anteriores, otros menores de edad, han sido abatidos. De remate, los cabecillas del Secretariado de las Farc y los capos del cartel de Eln, siempre han sostenido que esos “menores de edad” están allí voluntariamente.

      Entonces si es cierto que son voluntarios, saben que se exponen a morir por seguir a sus cabecillas.

      Lo triste y doloroso, es que mueren jóvenes quienes por sus capacidades individuales aplicadas a lo que sirve a Colombia, sin darse cuenta ni comprender, que el partido político, acompasado por los corruptos politiqueros que dicen defender sus derechos humanos como menores de edad en la guerra, son los verdaderos culpables del absurdo desangre que asedia a Colombia.

     Ni más ni menos.

      Teniente coronel Luis Alberto Villamarín Pulido

       Autor de 38 libros de geopolítica, defensa nacional y estrategia

       www.luisvillamarin.com

 

  

 

 

 

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