Isis-K en Afganistán, prueba reina de nueva etapa de la geopolítica del terror

Publicado: 2021-08-27   Clicks: 837

       18 años de la Guerra contra el TerrorEl despliegue mediático que han recibido en los últimos días las amenazas de ISIS-K contra Estados Unidos refrendadas con dos explosiones cerca al aeropuerto de Kabul, indica que Afganistán marcha a pasos agigantados hacia una guerra civil, con extensión del yihadismo como rasgo evidente, en la dinámica de la geopolítica mundial del siglo XXI.

      Isis-K o Isis del Khorasan es una rama de Dáesh o Estado Islámico, asentada desde hace un lustro en Pakistán y Afganistán como consecuencia de los altibajos que padeció la breve duración del califato de ISIS en Irak y Siria, particularmente luego de las sangrientas batallas urbanas de Mosul y Raqqa; aspecto, que por desgracia se fortalecerá en Afganistán.

       Desde cuando Abú Bakr Al Bagdadi el extinto cabecilla sanguinario de ISIS, escindió sus fuerzas irregulares de la férrea dirección política, religiosa y operativa terrorista que ejercían los jefes principales de Al Qaeda desde el Asia Central y el Asia Meridional; en casi todas las partes donde coexisten en África y Asia, ISIS y Al Qaeda, sus militantes se odian a muerte.

       En Afganistán el caso es evidente. Los fundamentalistas sunitas que pululan en mezquitas y madrasas coránicas en Arabia Saudita y Pakistán, optaron por apoyar a ISIS, que con hechos les promete crear un califato a mediano plazo, aplicar la sharia en su sentido más estricto dentro de los doblegados y combatir a muerte a los odiados apóstatas musulmanes e infieles de otras confesiones religiosas, donde quieran que estén en el planeta; hasta universalizar la Umma regida por el califa ungido por Alá.

      Por esta razón, tras la muerte de Osama Bin Laden en 2011 y el anuncio de Obama en 2014 de retirar las tropas estadounidenses de Afganistán, los cabecillas de ISIS que comenzaban a perder el sanguinario control que ejercían en Irak y Siria, decidieron “abrir zona” en Afganistán donde había terreno abonado por el fundamentalismo de los talibán y Al Qaeda, que a su juicio estaban o confabulados con Estados Unidos y la Otán, o no hacían lo que manda el credo extremista de asediarlos, perseguirlos y matarlos.

       Debido a la complejidad de intereses de tribus, materializada en narcotráfico, tráfico de armas, comercio ilegal por contrabando, señores de la guerra con poder regional y mentalidad medieval, sumada a guerras internas entre yihadistas, y los intereses geopolíticos de Turquía, Rusia, China, Pakistán e India, sobre el Asia Central, en medio de la toma del poder en Kabul por un grupo terrorista islámico, además de guerrillas antitalibán en el Valle de Panshir orientadas por el Kremlin, queda claro que la guerra civil y la violencia multiforme serán el nuevo sendero de los talibán 2.0

      En ese orden de ideas, el múltiple ataque suicida en aeropuerto de Kabul ocurrido el 26 de agosto de 2021, ratifica tesis de que Afganistán marcha hacia una guerra civil, que por las connotaciones geopolíticas descritas se extenderá al mundo.

      Los actores de esta guerra son:

     Isis del Gran Khorasan, o ISIS K, cuyo propósito es cristalizar el viejo sueño islámico de ocupar territorios desde el oriente de Irán hasta India. Su violenta acción de hoy en kabul, es la prueba reina de que inició una nueva etapa de la geopolítica del terrorismo islámico. Ni más ni menos.

     Milicias rebeldes de los eternos señores de la guerra afganos, dueños de regiones enteras, interesados en narcotráfico, armas y controles territoriales eternos.

     Milicias anti talibán auspiciadas por Rusia y la Cía.

     Terroristas del talibán en el poder apoyado por China.

     Milicias chiitas apoyadas por Irán al occidente, que buscarán sacar tajada del ponqué en disputa.

     Internacionalistas provenientes de Tayikistán, Kazakistán, Uzbetistán y Turkmenistán. Es obvio que a los tayikos, kazakos, kirgos, turkmenos, pakistaníes, árabes, kuwaitíes, yemeníes, marroquíes, argelinos, egipcios y sudaneses que ya están en Afganistán integrando a Isis K, Al Qaeda y talibán se unirán otros internacionalistas motivados por Imames radicales desde las mezquitas de todo el planeta.

     Paralelamente, Isis y Al queda, se harán sentir en todo el mundo con acciones demenciales, similares a las que ya han cometido, pues su guerra santa, está dando frutos.

    En resumen

     Alrededor de la complicada situación política, social, económica, militar y geopolítica de Afganistán, se unen varios problemas geopolíticos de vibrante actualidad, tales como calculada expansión china, ambición rusa, control estadounidense a larga distancia, tensiones sauditas e iraníes, prospección religiosa sunita extremista de la línea saudí-pakistani, temores de India, afinamiento de la ruta de la seda y el collar de perlas, amenaza terrorista contra occidente y mucho más.

   En síntesis, la inminente guerra civil de Afganistán es un explosivo coctel, listo a detonar. Pero como si fuera poco, la salida de 300 mil afganos ayudará a multiplicar esos riesgos en todos los lugares de destino. Sin duda, ya inició para la humanidad, una nueva etapa de la geopolítica del terror islamista.

El mundo está advertido, y atrocidades como la de hoy en Kabul, lo corroboran con creces.

Teniente coronel Luis Alberto Villamarín Pulido

Autor de 39 libros sobre geopolítica, defensa nacional y estrategia

www.luisvillamarin.com

 

 

 

 

 

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