Muerte de Mario Garzón alias Venganza y aniquilación de su cuadrilla en 1963

Publicado: 2021-05-27   Clicks: 288

      Las maniobras tácticas de cerco con presión y los golpes de mano sobre objetivos fijos en guerra irregular, requieren información exacta acerca de la ubicación del adversario y conocimiento adecuado del terreno. Para alcanzar el éxito en estas operaciones es importante llenar dos requisitos básicos: Buen grado de entrenamiento de las tropas comprometidas en la operación e instrucciones de coordinación muy detalladas.

     Como parte activa de la exitosa ofensiva integral del Plan Lazo, el 31 de julio de 1963, una compañía de fusileros del batallón Colombia, localizó y destruyó la cuadrilla de bandoleros encabezada por Mario Garzón alias Venganza, en la región del río Gualí, municipio de Falán en el Norte del Departamento del Tolima.

     NA. Durante la violencia tripartidista hubo varios bandoleros que utilizaron el alias de Venganza, por eso no puede confundirse a este delincuente con alias el capitán Venganza de Quinchía Risaralda.

     El área donde se realizó la operación está situada en la zona quebrada, caracterizándose por continuas alturas y depresiones. Producto de la configuración arrugada del terreno, numerosos obstáculos naturales, dificultan el movimiento a campo traviesa, presentando sectores que lo impiden en forma casi total. El encañonado y profundo río Gualí atraviesa el área y tiene como paso obligado el puente de San José.

      Su vegetación es bastante densa y consta de pastos, cafetos y otros cultivos. Por esta razón, los campos de tiro limitados hacia la parte norte del río y más amplios, pero siempre en forma reducida, hacia el sur. Es una zona en la que la destreza individual y el entrenamiento son diferenciales en el momento del combate.

     El clima oscila entre 18° C y 25° C. Durante la época de verano la temperatura aumenta intensamente. Al sitio se llega por la carretera Falán-Casablanca y el camino Palocabildo-Patio Bonito, que cruzan el área de norte a sur y de oriente a occidente.

      Con procedimientos tácticos similares a las de las cuadrillas de bandoleros más beligerantes de la época, la banda encabezada por alias Venganza, había cometido graves delitos contra indefensos campesinos y había asesinado soldados de la Sexta Brigada. Y durante el último año había cometido varias extorsiones contra comerciantes y agricultores.

      Producto de una intensa labor de búsqueda, la sección de inteligencia del batallón de Infantería Colombia tuvo conocimiento de que un pariente de la compañera sentimental de alias Venganza, vivía en la región donde se estaban desarrollando las actividades de búsqueda y destrucción del grupo.  Por razones obvias, se dedujo que esta persona, podría ser una fuente de información.

      Una vez localizado el individuo, se infiltró un trabajador en una finca cercana, y luego de un acercamiento bien orientado, de manera espontánea el sujeto informó al agente de inteligencia, que la cuadrilla de Venganza se encontraba escondida cerca de la desembocadura de la quebrada San José en el río Gualí.

      La tarea subsiguiente fue instalar observatorios en la región y hacer reconocimientos del terreno, para familiarizar las tropas con las características del área.

      Verificada la información, y lograda la ubicación exacta de la cuadrilla, se planeó un golpe de mano apoyado con tropas que instalaron emboscadas al sur, al este y al oeste del objetivo y cuatro observatorios hacia la parte norte desde donde se podía dominar toda el área.

   El análisis de la situación indicó que, si los bandoleros escapaban del golpe de mano, era factible que salieran hacia la carretera para abordar cualquier vehículo y alejarse del sector.

      Por lo tanto, se instalaron emboscadas a la altura de la carretera a Falán para restringir la capacidad de movimiento de la cuadrilla y cortar su retirada. Para apoyar la operación y efectuar las evacuaciones se dispuso que los helicópteros permanecerían en Palocabildo.

       El movimiento táctico motorizado inició el 31 de julio de 1963 a las 03:00 A.M. en los vehículos del batallón Colombia, en columna de marcha y con medidas de seguridad necesarias. Todos los soldados participantes en la maniobra táctica, usaron brazalete rojo en el brazo derecho, y llevaban la manga izquierda de la camisa arremangada como medio de identificación.

      Para facilitar las comunicaciones y no repetir errores tácticos anteriores, se previó un sitio elevado del terreno para instalar un radio PRC-10, que sirvió como estación de relevo.

     Siete horas después de iniciada la maniobra general, el pelotón de inteligencia encargado de dar el golpe de mano, entró en combate con la cuadrilla de Venganza, pero los bandoleros huyeron hacia el sur, buscando llegar a la carretera. El pelotón de inteligencia comunicó a la compañía "B" la dirección que llevaba el grupo de delincuentes.

     Acertadamente la compañía B efectuó el cierre táctico adecuado y en combate frontal dio de baja a los bandoleros Mario Garzón alias Venganza, Rafael Mancera alias Alacrán, Ricardo Roa alias Cantinflas, y capturó a una mujer, quien resultó ser la compañera sentimental del cabecilla.

     En el sitio fueron decomisados un fusil .30, una carabina San Cristóbal y dos revólveres calibre 38, municiones de varios calibres, y abundante material de intendencia.

       Como conclusiones y enseñanzas, para futuras operaciones, el Ejército Nacional puntualizó  

 a. Aciertos del batallón Colombia

   (1) Excelente trabajo de inteligencia militar.

   (2) Acertadas medidas de contrainteligencia durante el planeamiento de la operación.

   (3) Explotación inmediata de la información evaluada.

   (4) Acertados reconocimientos para planear la operación.

   (5) Plan de operaciones detallado, coordinación y medidas de control que facilitaron la ejecución correcta de la misión.

   (6) Previsión de medios de enlace con la instalación de puesto de relevo y práctica del código de señales determinado en la unidad.

   (7) Los medios de identificación previstos para las tropas evitaron bajas por error durante el movimiento nocturno y durante el desarrollo mismo de la operación.

b. Fallas propias tropas.

   (1) Gasto excesivo de munición.

   (2) El pelotón de Inteligencia con número suficiente de hombres, no pudo evitar el escape de una pequeña cuadrilla de bandoleros.

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