Zarpazo, otra cara de la violencia

Publicado: 2021-01-05   Clicks: 446

       Análisis del conflicto armado en Colombia

     portada zarpazo smashwords Bajo el sugestivo título,  Zarpazo, otra cara de la violencia, el sargento viceprimero del Ejército Evelio Buitrago Salazar, publicó en 1967 sus memorias de guerra, como suboficial integrante de unidades de combate terrestre contra bandoleros y guerrilleros, actores de la violencia tripartidista (conservadora, liberal y comunista), que asedió a Colombia durante las décadas de 1950 y 1960.

    La historia que narra Buitrago Salazar, es la más vivida y concreta demostración de los alcances operacionales del Plan Lazo, ideado por el comandante del Ejército y luego ministro de Guerra general Alberto Ruiz Novoa; consistente en combinar la inteligencia militar con las operaciones sicológicas y sorpresivas maniobras de contraguerrillas, realizadas por tropas regulares con dispositivos flexibles, adaptados a las circunstancias de modo tiempo y lugar de los ambientes operacionales.

     Dentro de esa concepción, el sargento Buitrago realizó dos tareas diferentes, las cuales produjeron sobresalientes resultados al Ejército, y coadyuvaron a la pacificación del Norte del Valle y los departamentos de Caldas, Risaralda y Quindío.  

      Gracias a un extraordinario instinto para detectar, ubicar, localizar y golpear de manera sorpresiva a los ladinos bandoleros en sus guaridas, durante mas de siete años consecutivos en los grados de cabo y sargento, Buitrago hizo parte de patrullas de combate en contundentes operaciones contra las bandas de forajidos, en las que brilló por su audacia, su persistencia y su disciplina táctica.

      Poseído de amplio conocimiento en el quehacer bandolero en las áreas de influencia, en una arriesgada decisión de sus superiores que lo autorizaron y de arrojo personal de Buitrago que propuso la temeraria idea, el valiente suboficial se infiltró en la cuadrilla de malhechores encabezada por alias Zarpazo, uno de los criminales con mas nutrido prontuario delictivo en una etapa de la prolongada violencia política en el país.

       Era la época en el que cuadrillas de forajidos instigadas por los tres partidos, e identificados con pintorescos alias tales como Tarzán, Puenterroto, Resplandor, Tirofijo, Veneno, Tranquilo, el Mosco, Almanegra, Chispas, Desquite, Sangrenegra, Charronegro, etc., perpetraban masacres, cometían actos de extrema barbarie, secuestraban, robaban, e imponían la ley del terror a nombre de sus colectividades políticas, siempre con el ansia de robar tierras y otras propiedades a sus víctimas.

       Valeroso, inteligente, con innata habilidad para interpretar el ADN de los bandoleros y dotado con especiales talentos para la inteligencia táctica, el sargento Buitrago se ganó la confianza de Zarpazo, mientras de manera sistemática y dentro del mayor sigilo, fue diezmando esa cuadrilla hasta cuando el bandido, se vio forzado a huir a los Llanos Orientales, donde tropas de la Séptima Brigada lo neutralizaron en combate.

       Es sencillamente fascinante leer las crónicas de guerra, narradas por el sargento Buitrago en su libro Zarpazo, otra cara de la violencia. Página por página, el lector recrea el ambiente campesino de esperanza y desasosiego que vivían inermes campesinos, el sacrificio de los soldados que desarrollaron el Plan Lazo, la sevicia de los bandoleros de todas las vertientes, la enorme responsabilidad de los directorios políticos municipales, departamentales y nacionales en la sempiterna violencia que ha afectado a Colombia; y las esperanzas de progreso de ricas regiones, cuya prospectiva geopolítica no se ha desarrollado aún, debido a que los dirigentes, no han sido capaces todavía, de aprovechar para beneficio del desarrollo nacional, el talento de nuestra gente.

       En reconocimiento a las extraordinarias virtudes militares y aportes a la pacificación del país, el gobierno del presidente Guillermo León Valencia, otorgó la Cruz de Boyacá al sargento Buitrago. Fue el primer suboficial de las cuatro fuerzas que recibió tan alta condecoración y distinción. La ceremonia se realizó en el campo de paradas de la Escuela Militar de Cadetes, con la asistencia de las mas altas personalidades del servicio público, la iglesia católica, las Fuerzas Armadas y la empresa privada.

      Asimismo, el comando del Ejército premió al sargento Buitrago con la medalla de servicios distinguidos en orden público y otras condecoraciones militares, al tiempo que lo destinó en comisión del servicio como secretario del agregado militar de Colombia en Lima-Perú.

       Durante la estadía en el cargo diplomático, el sargento Buitrago escribió sus memorias de guerra, las cuales fueron publicadas por la Imprenta de las Fuerzas Militares y en su momento, constituyeron un referente motivacional para que otros oficiales y suboficiales, realizaran nuevas y paradigmáticas incursiones tácticas contra los remanentes de esas cuadrillas, las Farc, el Eln el Epl, el M-19 y otros grupos terroristas.

       Ahora en 2021, que se habla tanto en los medios de comunicación y en la academia de la necesidad de construir la memoria histórica de la violencia que ha carcomido a Colombia, es pertinente resaltar que el Plan Lazo es una fuente de amplia información al respecto y que las valerosas acciones de vida o muerte que realizó el sargento Evelio Buitrago Salazar, con los oficiales, suboficiales y soldados que lo acompañaron en ese empeño, no pueden ser ni soslayadas por los investigadores ni dejadas a un lado por los militares, ni mucho menos olvidadas por los colombianos.

  1.        Gloria eterna al sargento Evelio Buitrago Salazar.

        Teniente coronel Luis Alberto Villamarín Pulido

        Autor de 38 libros sobre geopolítica, defensa nacional y estrategia

         www.luisvillamarin.com

 

 

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