Caracol televisión: ¿medio objetivo? ó ¿legitimador de violentos?

Publicado: 2021-05-03   Clicks: 6059

     Análisis del conflicto armado en Colombia

      Es preocupante la “objetiva” pero a todas luces sesgada conducta, que cualquier lego en el tema, observa en la continua promoción que hace el Canal Caracol Televisión, para justificar a los violentos, legitimar las aspiraciones presidenciales de Gustavo Petro, exaltar los logros santistas de entregar el país a los terroristas de las Farc, legitimar a los vándalos que destruyen a Colombia, satanizar a los agentes del orden, y buscar a toda costa la caída del presidente Duque.

       Parecería ser que el propósito de cada emisión el noticiero Caracol Televisión,  no apunta a que se solucione la interminable lista de reclamos de los marchantes, sino a tumbar el gobierno de Iván Duque. A como de lugar.

     Para hacer el “imparcial” “montaje periodístico” de Juan Roberto Vargas y su “experta analista Alejandra Villamizar” quienes actúan sin dilucidar siquiera que con sus “ponderados comentarios” y “ aplomados análisis” están estimulando a los violentos. Es una realidad que los dos expertos comunicadores apoyados por un señor de apellido Calderón, entronizaron en el horario AAA del noticiero del domingo por la noche, la peligrosa dinámica de hacer “desprevenidos” análisis de “no apología a la violencia”, sino de “periodismo serio” pero de color amarillo y aroma santista-petritista-fajardista y todo lo que en nombre del “progresismo” quiera igualarnos a la “frondosa democracia madurista en Venezuela”

     No pasa un domingo sin que aparezcan en Caracol Televisión “analistas” que vuelven trizas todo lo que hay en Colombia, pues la solución según “sabio comunistoide” de la Universidad Nacional invitado a hablar acerca de la violencia urbana, es “escuchar la gente que sale a la calle a protestar”, dicho de otra forma, a cometer actos de vandalismo, enmascarados de protesta social.

      Hace un par de semanas, Caracol Televisión presentó los videos que muestran como el hampa destruyó patios, garitas, e instalaciones de varios centros peninteciarios, en desarrollo de una estrategia financiada por la izquierda y el narcotráfico, para poner contra la pared al gobierno nacional desde las cárceles, con el argumento de la defensa de los “derechos humanos” de los criminales de la peor laya que están presos precisamente por violar los derechos humanos de sus víctimas.

      El mensaje de los periodistas Vargas, Villamizar y Calderón al respecto, no fue cuestionar el salvajismo con que los criminales detenidos procedieron contra la guardia penitenciaria; ni cómo destruyeron mallas, y garitas, o atentaron contra la vida de los guardianes; sino los “excesos de los vigilantes”, dirigidos desde el Ministerio de Justicia.

      El fondo del asunto es promover la destitución de Margarita Cabello de la Procuraduría General de la Nación, que para la época del vandalismo en las cárceles era la jefe de esa cartera. La razón: ser uribista o duquista, no si es responsable o culpable de lo sucedido. La evidente tarea de los tres periodistas nombrados, es alebrestar el cotarro político, para sacar de su cargo a un funcionario del partido de gobierno, y obviamente moverle el piso al mandatario.

     En la noche del domingo 2 de mayo de 2021, los periodistas Vargas y Villamizar, citaron a “imparciales analistas” para atacar al gobierno Duque, que es cierto cometió el peor error de su periodo presidencial, presentando la reforma tributaria, utilizada por los comunistas armados y desarmados, para incendiar el país, acompasados por idiotas útiles que como borregos se dejan incitar y salen a las calles a legitimar, tanto a los vándalos como a quienes urden los paros.

      Y para lograr el efecto mediático que parecería ser una calculada presión por la ausencia de mermelada santista en el cuatrienio 2018-2022, el señor Vargas y la señora Villamizar, no cuestionaron para nada al hampa infiltrada en las marchas, ni mencionaron a sus autores intelectuales, ni cuestionaron de dónde salen los recursos para que se sustenten quienes salen a destruir al país; sino que como de costumbre, se fueron lanza en ristre contra la “brutalidad policial”, el “exceso del uso de la fuerza”, la inconveniencia de la asistencia del Ejército a la Policía, pero claro, sin ocultar lo que les dice el corazoncito: que ojalá se caiga este gobierno.

       No pretendemos en este escrito defender a Iván Duque persé, pues somos claros que no solo se equivocó presentando esa reforma tributaria, sino que pecó de soberbio sosteniéndola a pesar de que los promotores del odio, el caos y la violencia, le advitieron que iban a incendiar a Colombia, como lo han venido haciendo desde cuando Gustavo Petro anunció el 7 de agosto que se dedicaría a impedirle que gobernara; y, desde que se produjo el pacto de los arrodillados negociadores en Cuba, cuando el hampa fariana anunció al país que su nueva estrategia de combinación de formas de lucha, sería la “protesta social”.

      Parecería ser que por estar pensando en hacer un mandado a su jefe político, los “imparciales periodistas” de Caracol Televisión, no se dan cuenta que están estimulando el vandalismo, y que de seguir en esa tónica legitimando los “justos reclamos de los vándalos y sus jefes políticos”, Colombia puede llegar a un escenario de desgracias impredecibles.

     Es hora de que Federación Internacional de Periodistas (FIP) y la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), tan inclinadas a reclamar los derechos de los comunicadores, ―que estamos de acuerdo se deben defender a toda costa para bien de la democracia, la paz, la libertad y la justicia―, ponga en cintura a los tres periodistas enunciados del Canal Caracol Televisión.

    Que no fluyan los mismos torrentes de pauta publicitaria, o el amiguismo que imperó durante el periodo 2010-2018 desde la Casa de Nariño con Caracol Televisión, no significa, que los colombianos debamos tragar entero, y permitir que a nuestros hogares llegue la malintencionada desinformación de un odio personal contra un mandatario, que por extensión nos afecta a todos los colombianos.

     Así no evoluciona Colombia ni supera las eternas polarizaciones que han derramado tanta sangre en insulsos conflictos a lo largo de nuestra historia. Por el contrario, las reverdece.

     Sería mejor que Caracol Televisión y los demás medios investiguen y publiquen, no solo los actos de corrupción y de mala administración de todos los gobernantes de turno, sino también que profundicen y saquen a la luz pública, quienes son los gestores intelectuales de estos paros, cuanto dinero están aportando las embajadas de Cuba, Venezuela, y Nicaragua a los delincuentes, cuál es la relación orgánica de los vándalos con el narcotráfico, quién organiza, cómo organiza, y cuál es el objetivo final de esas “protestas sociales”.

      Si se sigue legitimando el vandalismo, con el cliché de que Caracol Televisión solamente se limita a presentar lo que se ve, no solo demuestran ser periodistas con limitada creatividad y cuestionable profesionalismo, sino que al final perdemos todos los colombianos, incluidas “las deidades autopropulsadas”, que desde la cámaras y los micrófonos de Caracol, calculadamente venden la idea de que la única solución para el país, es la misma que proponenlas Farc, el Eln, los narcos, los santistas, los mamertos, los marchantes y los vándalos: Tumbar al gobierno de Duque… Al precio que sea.

Eso señores no es objetividad periodística. Es irresponsabilidad en todo el sentido de la palabra.

Teniente coronel Luis Alberto Villamarín Pulido

Autor de 38 libros sobre estrategia, geopolítica y defensa nacional

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