Nexos de las Farc con secuestradores, extorsionistas y “jaladores” de carros
─El revolucionario desprecia la opinión pública. Desprecia y odia la actual moralidad pública en todos sus aspectos. Para él sólo es moral lo que contribuye al triunfo de la revolución. Todo lo que la obstruye es inmoral y criminal. Permítasenos unirnos con los bandidos audaces, los únicos revolucionarios verdaderos de Rusia─