Lo que no se puede perdonar a las Farc (IV). Asesinato del teniente Ríos Restrepo y otros militares
Crónicas del terrorismo comunista de las farc contra Colombia En septiembre de 1981, terroristas de la sexta cuadrilla de las Farc encabezados por alias “sargento Pascuas”, perpetraron en el departamento del Cauca dos horrendos crímenes, que no pueden quedar en el olvido, ni ser obviados por su tribunal de bolsillo (JEP), impuesto en Cuba a los mudos convidados de piedra que envió Juan Manuel Santos a la isla, con el único propósito de legitimar su espurio Premio Nobel de Paz. Los sangrientos hechos ocurrieron en una situación continuada de acciones terroristas, cometidas a mansalva y sobreseguro, contra tropas de la Tercera Brigada, para la época comandada por el entonces brigadier general Manuel Jaime Guerrero paz. En el cerro Munchique de la Cordillera Occidental, existe una estación repetidora de comunicaciones de diversas entidades públicas y privadas, incluido el puesto de seguridad de la misma y de paso retransmisor de mensajes del Ejército Nacional en el suroccidente colombiano. Para esa época, correspondía al batallón de Infantería N° 9 Boyacá, garantizar la seguridad y operatividad completa de la Estación Cerro Munchique. Como es natural, todos los meses, viajaban desde Pasto hasta Munchique, el contador pagador de la unidad, el sacerdote, un suboficial de abastecimientos y algún integrante de esa base militar, por razones administrativas o logísticas. Con ellos llevaban las vituallas para abastecer a los soldados.