La pugna por Pegasus, el arma cibernética más poderosa del mundo actual
Una extensa investigación del diario estadounidense The New York Times, desveló al mundo cómo el Estado de Israel obtuvo ganancias diplomáticas y geopolíticas en todo el mundo, gracias a la capacidad del poderoso software espía Pegasus fabricado por la empresa NSO asentada en la ciudad de Herzalya cerca de Tel Aviv. Pegasus, es una herramienta cibernética que Estados Unidos compró para mejorar su seguridad, pero que ahora está tratando de prohibir. Durante casi una década, la empresa israelí ha vendido su software de vigilancia por suscripción a las fuerzas del orden y las agencias de inteligencia de varios países del mundo, con el argumento que su software puede hacer algo que ni una empresa privada, ni siquiera un servicio de inteligencia estatal podría hacer: descifrar de manera constante y confiable las comunicaciones cifradas de cualquier teléfono inteligente iPhone o Android. Desde 2011, cuando la compañía NSO introdujo Pegasus en el mercado global, varios Estados han logrado importantes éxitos para su seguridad nacional. Por ejemplo, Pegasus ayudó a las autoridades mexicanas a capturar al famoso narcotraficante Joaquín Guzmán Loera, alias el El Chapo. En Europa, investigadores de seguridad han utilizado a Pegasus para frustrar planes terroristas, luchar contra el crimen organizado y, en un caso, acabar con una red mundial de abuso infantil, identificando a docenas de sospechosos en más de 40 países. Visto de manera estratégica, los productos de NSO parecían resolver uno de los mayores problemas a los que se enfrentaban las fuerzas del orden y las agencias de inteligencia a comienzos del siglo XXI, puesto que los delincuentes y terroristas tenían mejor tecnología para cifrar sus comunicaciones, comparada con la que tenían los investigadores para descifrarlas. El entorno criminal se había oscurecido a medida que se globalizaba cada vez más en los cinco continentes.