Presidente Santos, pare ya la payasada de La Habana, o RENUNCIE
Es inconcebible y tragicómico, que mientras Santos sale ante los medios de comunicación a proponer sandeces como la de declarar el narcotráfico delito político, con la obvia intención de blindar a los terroristas de las Farc; la respuesta de estos bandidos sea decirle que el proceso de paz no se puede reiniciar de buenas a primeras, que para hacerlo Colombia tiene que seguir soportando más imposiciones unilaterales a Humberto De La Calle y los mudos que lo acompañan en Cuba, pero que por arte de magia se convierten en locuaces expositores cuando llegan a Colombia a sublimar a Santos.