Para vencer incertidumbre generada por Petro: Consolidar oposición seria con proyecto político de largo aliento
La infortunada combinación de decrepitud de los partidos políticos tradicionales, crisis de unidad en el Centro Democrático, corrupción y politiquería en otros “partidos de derecha”, probada inferioridad de Rodolfo Hernández ante el reto que le impuso el destino y del cual ni siquiera ha debido ser el abanderado, así como la universalizada ausencia de liderazgos con visión estratégica agudizados tras la pandemia del Covid-19, son vectores de un solo problema, que articulan una sumatoria de factores, los cuales han conducido a la población colombiana medianamente instruida en temas de cultura política, a un innegable estado de incertidumbre, desazón y dudas acerca de las muy probables medidas dictatoriales de un sujeto, que siempre ha destilado tales ínfulas. Habilidoso, trapacero y alineado con la estratagema castrista para imponer el comunismo en el continente, Petro ha venido desarrollando las instrucciones de la cartilla cubana. Anuncios de cambio del “viejo orden capitalista” por la imposición de un paraíso de miserias comunistas, e incitación a la violencia contra quien lo cuestione pues él es la “encarnación del pueblo”, y todo esto, sobre la base de sus tres credos fundamentales: Odio ilimitado contra las Fuerzas Armadas, destrucción de la empresa privada estatizando la economía y desconocimiento de la independencia de poderes.