Destitución del ministro de defensa ucraniano indica abismo de egos entre estrategas y políticos
En Ucrania se corrió la neblina que ocultaba un abismo de concepción entre el mesianismo de Zelensky, comandantes militares y el joven dirigente político Mykhailo Fedorov, quien tuvo un fugaz pero trascendental paso por la cartera de Defensa, situación que conduciría a una tragedia en la guerra contra Rusia causada por la sombra de los egos.
Toda guerra, es un choque de fuerzas que exige delicado equilibrio entre la pericia técnica del estratega militar y la casi siempre errónea visión estratégica de impreparados dirigentes civiles. Esta dicotomía, tan antigua como la historia misma, vira en epicentro de la supervivencia nacional, cuando las crisis políticas y los intereses creados se entrelazan.
La reciente destitución del ministro de Defensa de Ucrania, Mykhailo Fedorov, con apenas seis meses de ejercicio en el cargo, es emblemático caso de estudio acerca de la colisión entre la innovación tecnológica, la vieja guardia militar, los intereses industriales y la erosión del liderazgo político cuando este se siente irremplazable.
Ecosistema de corrupción y el poder de los 'vivanderos' hizo metástasis en Ucrania
Alrededor de los conflictos bélicos siempre gravitará la sombra de la corrupción. Históricamente, los llamados 'vivanderos' y negociantes han pululado por campamentos y oficinas gubernamentales. Con poder económico capaz de distorsionar voluntades, estos actores buscan incesantemente interferir en decisiones militares, especialmente en la adquisición logística para la guerra.
Su objetivo no es la victoria estratégica, sino el lucro personal, a menudo a costa de la seguridad operativa y el destino de su propia nación. La presión que ejercen para desviar contratos hacia proveedores específicos, obviando la idoneidad técnica, no es un fenómeno contemporáneo; es una constante histórica que amenaza la integridad de las fuerzas militares en combate, desde el momento en que se gestiona el primer presupuesto para abastecer tropas.
¿Es la logística militar el escenario dónde la avaricia cuesta vidas?
La corrupción en los sistemas logísticos de apoyo a las tropas en combate, es quizás el aspecto más despreciable de la gestión de defensa en todos los países del mundo. Quienes controlan las compras en tiempo de guerra suelen estar tentados a sacar ventaja personal, ignorando que cada mal proceso, cada sobrecosto o cada equipo de baja calidad adquirido por perversa conveniencia implica irremediablemente pérdida de vidas de soldados en el campo de batalla.
Cuando la prioridad del sistema de adquisiciones se desvía de la eficacia combativa hacia el beneficio del intermediario o del contratista favorecido, el soldado queda desprotegido, sacrificado por el siniestro disfraz de urgencia administrativa, y lo que es peor, que los corruptos casi nunca son enjuiciados, o ni siquiera se les investiga, porque a menudo hay fuertes intereses políticos arraigados en estos casos.
Trampa del poder con sesgado argumento del líder irremplazable
En términos generales, en la medida en que un gobernante se asienta y se aferra en el poder, suele caer en la autopercepción de ser irremplazable. Con connotación de líder político admirado en el planeta, Volodymyr Zelensky ilustra la tendencia consistente a consolidar un sistema político unipersonal, en que las decisiones no responden a lo que conviene estratégicamente a la nación, pero sirven a la supervivencia política del mandatario.
Cuando el líder cree ser salvador único, todo dirigente que emerja se convierte en amenaza, como ocurrió con Fedorov, quien llegó a ser percibido como posible alternativa presidencial en Ucrania.
Siempre, el ego político eclipsa los objetivos nacionales, derivando en destituciones que, aunque se vistan con el maquillado ropaje de reorganización administrativa, responden a purgas internas para eliminar competidores.
Choque generacional de arcaica mentalidad soviética contra innovadores tecnológicos
En la jerarquía militar, el conflicto de visiones es inevitable, pero manejable si existe sinergia. Los generales de mayor antigüedad en la fuerza militar ucraniana, formados bajo la línea doctrinaria soviética, suelen privilegiar el choque frontal y el despliegue de fuerza masiva. Son resistentes ante cambios disruptivos, que son evidentes en el campo de batalla, pero inaceptables para ellos, porque sienten perder el poder de la maniobra militar tradicional.
Para hacer más compleja la ecuación, simultáneamente, a menudo los pensadores jóvenes y tecnócratas, carentes de formación militar tradicional, creen poseer soluciones universales, subestimando la complejidad de la doctrina y la experiencia del mando de tropas en el campo de batalla.
La falla no está en que existan dos visiones diferentes para conducir la guerra moderna, sino en la ausencia de sinergia que articule la política integral de defensa nacional. Sin un puente sólido que una la experiencia táctica curtida con la visión tecnológica moderna, el resultado es el bloqueo mutuo, pues la necesaria innovación tecnológica aplicada a la táctica y la estrategia militar, se percibe como intrusión y la tradición como lastre
Necesidad de dirección estratégica, integral y sinérgica
"Zapateros a sus zapatos". La seguridad multidimensional del Estado exige que el experto en defensa dirija la defensa, mientras el dirigente civil provee visión política y apoyo logístico. Nombrar personas sin experiencia en áreas críticas es error recurrente en países en guerra. Así aparecen ministros de Defensa que no encuadran con los comandantes militares.
La conducción efectiva de la seguridad del Estado requiere líderes que comprendan la geopolítica y la estrategia. Sin tales conocimientos, las decisiones son improvisadas. En el caso ucraniano, la política manipuló el sacrificio del pueblo. Fedorov, visto inicialmente como una joya tecnológica, terminó siendo una víctima de una política que no pudo tolerar la coexistencia de múltiples liderazgos exitosos.
En síntesis: falta de conversación sinérgica, exceso de egos y una pérdida total del foco en los objetivos nacionales.
Lecciones aprendidas
1. Prevalencia de la meritocracia: Para evitar choques innecesarios entre la dirección política y la ejecución militar, la designación de cargos en defensa debe basarse en la competencia técnica y la experiencia, no en la afinidad política.
2. El riesgo de la "estrella única": Los sistemas políticos de Estados en guerras, donde el gobernante de turno se siente el único centro de éxito son vulnerables. La eliminación de talentos competentes producto de egos políticos debilita al Estado.
3. Necesario contrapeso de la innovación: La modernización tecnológica verbigracia los drones, debe integrarse con la doctrina militar, no imponerse. La "tecnofilia" no puede ignorar realidades tácticas y operativas que son doctrina en guerra convencional.
4. Transparencia en las adquisiciones como imperativo moral: Cualquier acto de corrupción logística es una sentencia de muerte directa contra los soldados en el frente de batalla. Los sistemas de compras deben ser blindados contra "vivanderos" y contratistas eternos.
5. Geopolítica sobre oportunismo: La toma de decisiones en medio de la guerra debe ser producto de visión de seguridad a largo plazo, no por encuestas de opinión o por fricciones diarias con los mandos militares, en busca de protagonismo político personal.
Conclusiones para liderazgo multidimensional atinentes al caso
1. Integración sistémica: El liderazgo multidimensional para conducir una nación en guerra requiere armonizar la pericia técnica militar con la visión política. La sinergia entre el general experimentado, el dirigente político y el creativo tecnológico, es óptima garantía de eficacia operativa.
2. Desprendimiento del ego: Un líder nacional debe aceptar que su éxito depende de rodearse de personas idóneas en sus respectivas áreas, pues el éxito de su equipo de trabajo es el éxito del Estado.
3. Foco en objetivos nacionales: La brújula del gobernante nunca debe desviarse de los objetivos de seguridad nacional multidimensional. Cualquier reorganización gubernamental que sacrifique eficiencia por conveniencia política es un error estratégico de gran escala.
4. Diálogo Institucional: La resolución de conflictos generacionales y doctrinales en seguridad multidimensional debe gestionarse mediante diálogo institucional, evitando que el dirigente político intervenga constantemente como árbitro de situaciones de seguridad, en las que carece de criterio táctico, operativo o estratégico.
5. Responsabilidad ética en el mando de tropas: El liderazgo real implica proteger al soldado de nefastos efectos de la corrupción y la improvisación. La integridad del sistema logístico es el pilar sobre el cual se construye la legitimidad y la capacidad de victoria de cualquier nación en conflicto.
Acerca del Autor: El teniente coronel Luis Alberto Villamarín Pulido es un oficial veterano del Ejército de Colombia, reconocido analista internacional de asuntos estratégicos, geopolítica y seguridad nacional. Autor de más de 40 libros sobre el conflicto colombiano y terrorismo internacional. Además conferencista internacional y consultor experto en defensa y liderazgo militar en los medios de comunicación en español, más relevantes del mundo.
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