Estrategia militar del siglo XXI: Geopolítica para la Seguridad Multidimensional

Publicado: 2026-02-09   Clicks: 29

   El oficial del Ejército colombiano debe ser experto en Geopolítico. Por necesidad y por cultura militar

Por Luis Alberto Villamarín Pulido

   En el complejo escenario global del siglo XXI, la seguridad multidimensional ya no depende exclusivamente de la potencia de fuego o el control territorial tradicional. Para el oficial del Ejército de Colombia, que llega al grado de capitán y se aproxima a ser mayor, la evolución profesional exige transitar de la táctica a la visión estratégica integral. En este contexto, la geopolítica se erige como la herramienta fundamental para interpretar fenómenos globales que impactan directamente la estabilidad nacional.

    No obstante, es imperativo advertir que, por su seriedad y alcances deseados, esta formación no puede dejarse al azar o en manos de inexpertos. La complejidad para transmitir al alumnado estos temas, requiere de personas idóneas con probada capacidad en docencia universitaria, investigación científica y mínimamente, que sean autores de análisis serios en medios especializados. En la instrucción académica orientada a esa formación estratégica, "el remedio puede resultar peor que la enfermedad" , si dicho conocimiento no es impartido por profesionales de alta calificación y rigor académico.

    La Geopolítica en el Corazón de la Seguridad Multidimensional

    La seguridad multidimensional representa un paradigma insuperable, en el que la defensa nacional se entrelaza con el desarrollo humano, la estabilidad económica y la cohesión social. Para el oficial del siglo XXI, comprender la geopolítica no es un ejercicio retórico, sino una necesidad operativa de exigente nivel.

    Dominar esta disciplina permite al comandante de tropas:

    1. Interpretar fenómenos híbridos: Es decir, comprender cómo las tensiones entre potencias mundiales se traducen en amenazas locales, desde la desinformación hasta el uso de actores no estatales.

    2.  Analizar la seguridad con metodologías de transversalidad: Reconocer que un problema ambiental, una crisis migratoria o un cambio en los mercados globales son factores que pueden desestabilizar el orden público de forma más rápida que una cuadrilla armada de narcoterroristas.

    3. Gestionar el territorio con visión de Estado: Integrar la presencia militar como un eje que facilita la llegada de otros componentes del Estado a las zonas más vulnerables del país, para que la llamada acción integral de las instituciones del Estado, adquiera las dimensiones teóricas siempre enunciadas, pero que se quedan a menudo solo en el aporte militar.

    El Ascenso: Del mando de tropas a la Interacción social y política

    Conforme el oficial asciende a grados superiores, su esfera de influencia experimenta una transformación radical. La gestión ya no se limita al liderazgo de hombres en el campo de batalla; el oficial superior se convierte en un interlocutor crítico que interactúa con todos los componentes de la nación: sociales, políticos, económicos y culturales.

    Un liderazgo empoderado y académico

En los grados de mayor responsabilidad, el oficial deja de ser solo un ejecutor para convertirse en un asesor estratégico y un visionario de la solución a complejos problemas de seguridad y desarrollo en las regiones donde labora. El empoderamiento en este nivel requiere una mentalidad crítica que solo se adquiere mediante el estudio profundo de la realidad nacional e internacional. En esta etapa, el oficial debe ser capaz de:

    1. Interactuar proactivamente con el Poder Civil: Fundamentado en el análisis de riesgos y oportunidades geopolíticas, utilizando un lenguaje técnico y presentando ideas claras, el oficial superior del Ejército colombiano en el siglo XXI, está obligado a Interactuar con ministros, gobernadores y líderes gremiales

    2. Comprender la dinámica socio-económica: El estudio geopolítico empodera al oficial para analizar cómo la protección de infraestructuras críticas y rutas comerciales afecta la economía nacional y, por ende, la estabilidad social.

   3. Navegar el entorno cultural: Como forma concreta de interpretar las particularidades de cada región para que la acción militar sea legítima y respetada por la población civil.

    Insoslayable exigencia de idoneidad: ¿Quién debe preparar al oficial?

    Dada la sensibilidad del alcance y realidad objetiva que enfrentan los oficiales del Ejército colombiano a partir del grado de mayor en adelante, sin excepción toda propuesta de integrar la geopolítica en la formación militar debe estar blindada contra cualquier forma de improvisación. La formación de un estratega no puede quedar en manos de quienes no han demostrado una trayectoria académica y analítica sólida, ni mucho menos experiencia en estos campos.

     Es fundamental que quienes preparen a los oficiales en estos campos sean expertos con:

    1. Producción Científica y Literaria: Que sean autores de libros, artículos científicos y ensayos de opinión que hayan sido sometidos al escrutinio de pares académicos, y/o, que sean reconocidos a nivel nacional o internacional por sus ponencias.

    2. Capacidad de Investigación: Investigadores que utilicen metodologías rigurosas para analizar conflictos, tendencias mundiales y dinámicas de poder. Y que sean capaces de formar nuevos investigadores. No autoelogiosos expertos en pontificar de lo que no conocen.

    3. Presencia acttiva y productivav en medios especializados: Analistas que proyecten claridad sobre temas complejos a través de medios de comunicación serios, pódcasts, videos, o comentarios  de análisis profundo, o que hayan participado en redacción de escritos para  revistas de pensamiento estratégico.

    Por lo tanto, confiar esta formación a personas sin el respaldo de la investigación o la docencia universitaria es un riesgo institucional. La interpretación errónea de un fenómeno internacional puede derivar en una política de defensa desenfocada, comprometiendo la seguridad de la nación.

    Conclusiones: Rigor académico para la victoria estratégica

     La profesionalización del oficial del Ejército de Colombia en la interpretación de los fenómenos geopolíticos es una necesidad inaplazable para formar líder con capacidad geopolítica, capaces de incentivar y promover entre los demás entes del estado y la sociedad civil mediante ideas que ayuden a alcanzar niveles óptimos de seguridad multidimensional. El país requiere líderes militares que sean, al mismo tiempo, intelectuales de la defensa, capaces de sentarse a la mesa con los más altos sectores de la sociedad para proyectar el futuro del país.

    Sin embargo, esta meta solo es alcanzable si la capacitación se realiza bajo los más altos estándares de rigor. La idoneidad de los docentes e investigadores es la primera y quizás la única garantía de éxito. Aquellos encargados de formar a la élite militar deben poseer una hoja de vida impecable en la academia y la investigación científica. Solo a través de una formación seria, profunda y profesional, el oficial podrá integrarse exitosamente con los componentes sociales y políticos de Colombia, asegurando que su liderazgo sea el pilar de un ambiente de paz, desarrollo y orden constitucional.

 

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