Primeras reflexiones por el triunfo del No en el plebisicito
La aparición de Juan Manuel Santos ante las cámaras de televisión para reconocer la derrota de su esperpento pacifista, pero sin perder la arrogancia y el no ocultado deseo de seguir buscando el inmerecido Premio Nobel de Paz, la pronta respuesta de Uribe insinuando diálogo nacional sin ninguna contemplación con los terroristas, el amañado comunicado de las Farc achacando a otras instancias el rechazo del que son objeto, dejan en claro muchos puntos, entre ellos los siguientes: 1. La desenfrenada maquinaria santista en pro del Sí en el plebiscito estaba aceitada con mentiras y la errada auto convicción que lograría el enredado propósito, mediante el desmesurado uso de recursos públicos destinados a pagar propaganda, “mermelada”, publirreportajes, columnistas contratados, y hasta periodistas descriteriados, apaciguados, o manipulados que desinforman etc. 2. La bancada en el Congreso de la Republica que representa la Unidad Nacional y otros oportunistas buscadores de mermelada, con argumentos espurios favorables al sí, corroboró por enésima vez la ineptitud de este cuerpo colegiado y la necesidad de cambiarlo, reestructurarlo y reenforcarlo. 3. Fue una profunda lección para la academia, para los medios de comunicación, y para las propias Fuerzas Militares y de policía que por parejo fueron envueltos en la retórica fantasiosa y vanidosa del presidente Santos, obnubilado en superponer su ego por encima de los intereses nacionales.