Elecciones sin candidatos idóneos y estructurados, indican que cáncer integral de politiquería hizo metástasis
Por Luis Alberto Villamarín Pulido
Nada novedoso en accidentada historia colombiana que mañana 8 de marzo de 2026, lleguemos a un debate electoral, bordeando abismos insondables, llenos de miasma, producto de las fétidas cloacas de los corruptos politiqueros de siempre.
Aunque siempre preocupante tan cruda realidad, hemos sobrevivido como nación, quizás gracias a que somos el país del Espíritu Santo... Y a los soldados y policías que defienden hasta con sus vidas tan "paradigmático modelo de institucionalidad"
Realmente, una grave crisis de liderazgo politico está haciendo metástasis. Al extremo que mañana 8 de marzo de 2026 da lo mismo votar por cualquier agrupación o cualquier desfasado garoso, que votar en blanco, o votar nulo, o no votar, porque el resultado será el mismo.
Gane quien gane, seguiremos inmersos en la polarización de odios, la ausencia de políticas de Estado, la inexistencia de objetivos nacionales, la rapiña de la cosa pública, el subdesarrollo atavico, la pobreza estructural de gobernantes y legisladores, la corrupción descarada que todo se roba ante la vista complaciente de todo el pueblo colombiano,
Y claro no pueden faltar la zozobra constante del narco terrorismo comunista en refrendando esplendor contra toda la nación, los capos de los carteles en contubernio con muchos prohombres y padres de la patria... Y la lista sigue...
Pero por idiosincrasia, la mirada colectiva estará puesta con mucha más atención en el papel de la selección de futbol de mayores en la ya cercana copa mundo, o los programas familiares de semana santa, vacaciones de mitad de año, y festividases decembrinas, porque ademas, nos echaron el cuento que somos el país más feliz del planeta...
Y como las mujeres que son bellas sin excepción, cuando se les decimos un cumplido, nos lo creímos.
La vergonzosa conducta de la oposición fraccionada por descompuestos y garosos candidatos de garaje, abrió el boquete para que cientos de desfasados sin ninguna estructura política, y no en pocos casos sin solvencia moral, de la noche a la mañana engrosen las toldas de seguidores de los lentejos del 1 por ciento, a ver si con máximo 3000 votos de ilusos engañados, que es lo que usualmente consiguen, ya entran a hacer parte de la repartija de nóminas, presupuestos y contratos.
También nos echaron el cuento que somos poseedores de la Atenas de Suramerica y dizque la democracia más solida de Latinoamérica.
Somos tan ingenuos e ignorantes, y carentes de cultura política los colombianos, que nos creímos esa fábula, que de contera, validamos con creces, la eterna podredumbre de los autodemominados *"civilistas colombianos"*.
Fantasía engatusadora de tramposos *"partidos tradicionales"* que ha servido de justificación a los comunistas armados y desarmados, para auspiciar bandas criminales llamadas Farc, El, Epl, M19, Prt, agresoras enquistadas contra el pueblo colombiano durante siete décadas, aduciendo dizque luchan por nuestro país.
Al punto que con ese engaño lograron que 12 millones de ignorantes votaran por Petro y que el corrupto politiquero Juan Manuel Santos pusiera más de una decena de terroristas en el congreso de la república.
Al cabo de varios periodos de esa supuesta paz, perfecta según los mudos arrodillados en la Habana, nada ha cambiado, ni tampoco avanzamos como país que sea referente geopolítico.
Todo igual o peor a las aciagas épocas de la corruptela y deshonra de Ernesto Samper.
*Sintesis* En medio de tanta desvergüenza frente a tantos males, nada pueden hacer, los muy pocos pero muy pocos, idealistas que crean que lograrán algo transformador, porque es triste pero realista reconocerlo, mañana 8 de febrero de 2026, después de los conteos de votos, habrá jolgorios y boatos, especialmente de los corruptos de siempre y de quienes ya aspiran a emularlos, por lo tanto en la práctica, el resultado será el mismo si se vota por alguno de ellos, en blanco,o nulo, o lo que es más grave si no se vota.
Hicimos metástasis de crisis política, pero seguimos creyendo fábulas esperanzadoras, dizque porque la esperanza es lo último que se pierde.
Asi el país más feliz seguirá inmerso en la bobería colectiva, porque nos salvará el espíritu Santo en el minuto noventa con alargue del partido, y claro porque siempre habrá soldados y policías que entregan hasta sus vidas en defensa de los corruptos y descompuestos *"demócratas civilistas*" cuyo insaciable apetito de latrocinio y despilfarro es eterno.
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