Estruendosa derrota en la OEA reconfirma pobreza estructural de la cancillería colombiana

Publicado: 2015-09-02   Clicks: 2294

       Geopolítica de Colombia

       La ausencia de objetivos estratégicos nacionales y la miopía geopolítica de la dirigencia política colombiana, matizadas por enormes dosis de carencia de patriotismo maquilladas con leguleyismos santanderistas que caracterizan a nuestros juristas habilidosos dentro de las fronteras e ineptos fuera de ellas, fueron ratificadas con el fracaso del gobierno Santos para buscar consenso y convocar una reunión  de cancilleres, con el fin de analizar y evaluar la actitud violenta del gobierno dictatorial venezolano contra los colombianos residentes en la frontera binacional.

     Complot contra Colombia CaratulaEl complot contra Colombia salido a la luz pública en los computadores y memorias electrónicas incautadas al terrorista Raúl Reyes en selvas de Ecuador, donde se escondía con la venia y autorización expresa del mandatario Rafael Correa, tuvo otro capítulo y esta vez mucho más claro y directo. Los gobiernos proterroristas de Argentina, Bolivia, Brasil, Nicaragua, Venezuela, Ecuador y Bolivia, pusieron de relieve su identidad estructural con las Farc y con los crímenes de Maduro contra los inmigrantes colombianos en la frontera.

      De remate, Panamá cuya dirigencia política siempre ha traicionado a Colombia en aras de sacar ventajas locales como ocurrió durante la vergonzosa separación en 1903, volvió a clavar la puñalada trapera a Colombia, representada por diplomáticos de poco peso, ignorancia manifiesta en temas internacionales, claro desconocimiento de la geopolítica actual y más deseo de permanecer en sus lujosos cargos que la obligación legal y moral hacer valer los intereses colombianos.

       Chávez, Daniel Ortega y Maduro coinciden en la escasez de neuornas y el escasísimo conocimiento de las normas elementales de urbanidad. No obstante pese a su rudeza mental y procedimental, estos tres personajes cómplices de las Farc y enemigos declarados del pueblo colombiano, han utilizado funcionarios diplomáticos trapaceros y mañosos, que mediante ardides, componendas y argumentos amañados del derecho internacional, han conseguido en instancias internacionales, propinar estruendosas derrotas diplomáticas y geopolíticas a Colombia, país en el que en contraste con lo sucedido, nos preciamos de tener intelectuales y sabihondos en todos los campos.

     fallo salomonico la hayaCarlos Argüello de Nicaragua, ha laborado durante tres décadas como embajador nicaragüense en La Haya, lapso durante el cual ha intimado con todos los jueces del Corte Internacional, y ha vendido al mundo entero la idea que sucesivos bandoleriles gobiernos nicaragüenses han sido víctimas de abusos de Colombia y los yanquis. El resultado: Fraudulento despojo a Colombia de 75.000 km2 de mar territorial mediante un fallo torvo y espurio de la Corte Internacional de Justicia de La Haya.

     Por su parte, el venezolano Roy Chardeton, otro trapacero similar a Argüello, oficia desde hace varios años como embajador del castrochavismo venezolano ante la OEA en Washington, donde complota contra Colombia y como era de esperarse, con petrodólares, componendas, lealtades comunistas y deseos insaciables de voraces enemigos de Colombia, a los mismos que Santos denomina “sus nuevos mejores amigos”, logró que los gobiernos proterroristas y los sinuosos oportunistas del hemisferio, sepultaran el llamado colombiano para la reunión de cancilleres para poner en su lugar a Maduro y su séquito.

     Como siempre suele suceder en Colombia frente a los fracasos políticos, deportivos u organizacionales, vinieron las disculpas del alto gobierno, mediante frases de cajón en las que con un titular de prensa y los comentarios de “expertos en relaciones internacionales”, se concluye que la puñalada de Panamá que “volteó la torta” con la misma facilidad que traicionó a Colombia en 1903, y hasta se ofreció a mediar como si no hubiera una evidente felonía panameña, es la única opción para Colombia.

     En lugar de renunciar por incompetente e inepta, la canciller Holguín sacó disculpas de adolescente pillada en flagrancia, y dio a entender que la culpa la tiene la OEA sin que eso la afecte a ella como principal responsable de la dirección estratégica de las relaciones internacionales y obviamente dueña del humillante fracaso de ayer en Washington, pues obviamente las prebendas personales y familiares del rimbombante cargo, denotan que ella está interesadísima en atornillarse en la Cancillería de San Carlos, para completar el tiempo de labores en encumbrados círculos de poder político, que le permitan acceder a una jugosa pensión por sus @denodados servicios a la patria@.

     Por su parte Santos, sigue arrodillado ante Maduro, quien por órdenes de los hermanos Castro, hace lo que le da la gana contra Colombia, a sabiendas que el veleidoso mandatario colombiano, es capaz de sacrificar la proyección futura de la nación, tan solo porque le den el Premio Nobel de paz y lo catapulten como Secretario General de la ONU en años venideros.

      Entretanto, los sabihondos que mal asesoraron a Colombia en el fracaso ante la Corte de la Haya, siguen empecinados en la misma bobería colectiva y estupidez crónica de las soluciones diplomáticas desde la posición del débil y cobarde, las toneladas de notas de protesta, las declaraciones en los medios, las conferencias analíticas para decir que no hay nada que hacer y otro sartal de insensateces más.

     Por su parte personajes siniestros como Ernesto Samper, indigno expresidente de Colombia y los miembros del Partido Comunista Clandestino que no son tan clandestinos, defienden a capa y espada al régimen dictatorial de Maduro y hasta se prestan para decir que humildes campesinos y jornaleros colombianos, dizque son “paramilitares colombianos”, y al mismo tiempo, dejan en segundo renglón que fueron cruelmente desarraigados de sus escasas propiedades, en un país rico que navega en la miseria, por la corrupción chavista.

   En síntesis:

     1. Colombia no ha tenido ni tiene cancilleres especializados en temas internacionales. Ningún gobernante colombiano, sin excepción, ha tenido visión geopolítica, ni intención de nombrar en los cargos diplomáticos y consulares a los más capacitados en estos asuntos. Siempre han utilizado la cancillería, las embajadas y los consulados para pagar favores políticos o cubrir cuotas. Hay unas pocas excepciones pero son muy pocas.

      2.  La canciller Holguín debe renunciar a su cargo. Sus actuaciones no corresponden a la de una ministra del despacho, sino a la mandadera encargada de la imagen personal egocéntrica del vanidoso presidente Juan Manuel Santos. Las actuaciones políticas internacionales de Holguín carecen de profundidad geopolítica y de patriotismo, en este caso por combinación de falta de carácter e imposición de su vanidoso jefe.

      3. El complot contra Colombia sigue vigente. Los gobiernos proterroristas del hemisferio siguen interesados en subir a las Farc al poder, y luego reclamar cada uno su tajada de la repartición.

      4. Producto de su falta de carácter y extensa vanidad, Santos es incapaz de romper relaciones con Venezuela, porque las Farc se levantan de la mesa en Cuba y los demás bandidos del continente, le hacen una encerrona similar a las que craneaban los esposos Kirchner y Lula Da Silva, cada vez que Uribe golpeaba a las Farc o demostraba los nexos de Correa, Chávez y Ortega con los terroristas colombianos.

      5. Sin importar el tinte político de los gobiernos venezolanos de turno, el anticolombianismo será una herramienta útil de politiquería y una forma barata de ocultar los problemas internos reales de su país.

      6. Los gobernantes proterroristas del hemisferio, apoyan a Santos en todo lo que sea entregar el país a las Farc, pero desde luego se oponen a que Venezuela y Ecuador respeten las fronteras colombianas y cumplan con el mandato de sus pueblos de impedir el refugio de terroristas colombianos.

       Todo lo anterior indica que la canciller Holguín debe renunciar al cargo por incompetente, no solo porque se justifique su estadía allí hasta cuando el presidente decida, pues en sana lógica de la ilógica de la forma de gobernar a Colombia, Santos no la removerá del cargo mientras la señora Holguín le sirva de mensajera de su imagen personal en aras de figura todos los días en diarios y revistas del mundo, como un supuesto estadista.

       Asimismo indica que el congreso debe dejar a un lado las camaleónicas y traicioneras posiciones de los lenguaraces parlamentarios Roy Barreras, Benedetti, Cepeda, los Robledo y otros personajes de esa fauna voraz politiquera, y en cambio, hacer un histórico juicio político a Juan Manuel Santos por incompetente en el cargo, por estar entregando el país a las Farc en Cuba y por ser incapaz de dirigir la política exterior y de defensa nacional, para proteger la vida, honra y bienes de los colombianos.

 

Coronel Luis Alberto Villamarín Pulido

Analista de asuntos estratégicos

www.luisvillamarin.com

El coronel Luis Alberto Villamarín Pulido es especialista en geopolítica, defensa nacional, estrategia e historia militar, temas sobre los cuales ha escrito y publicado 26 libros y cerca de 900 artículos. Para leer los escritos del coronel Villamarín haga click aquí.

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